Bienvenidos. Pasen. Hay hueco para todos. Para todos pero no
para todas las cosas. Cosas como el estrés, la ansiedad o el mal humor quedan
fuera de las cuatro esquinas de este espejo. Espejo que por cierto reflejará
trenes, espías, intrigas, cameos, lisiados, crímenes, alcohol, detectives, mansiones,
llaves, escaleras, falsos culpables, romances, mcguffins, chantajes, teléfonos,
sospechas, flashbacks, muchas, muchas rubias y aún más humor.
Pocos cineastas han desarrollado un universo tan atractivo
como Alfred Hitchcock. Todo lo que le rodea se nos hace interesante, y asalta
nuestra curiosidad. Uno de los primeros directores en convertirse en la
poderosa figura entorno a la que se configuraba su obra. Fue uno de los
primeros directores de cine en ser considerado autor, donde era más estrella
que los propios actores. Donde el cine empezaba a ser pensado como arte con
reglas propias.
A través de este expositor, dos veces por semana y durante
los próximos meses haremos un repaso cronológico de sus visiones analizando películas,
retratos, conceptos y, en definitiva, hitos de la obra del genio que se mueve
entre lo apasionante y lo extraño siempre dilucidando los mecanismos y resortes
del corazón humano. Les invitamos mientras tanto que, película mediante, se pongan
cómodos y vayan preparando palomitas. Que ustedes lo disfruten.

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