jueves, 22 de marzo de 2012

Bienvenidos


Bienvenidos. Pasen. Hay hueco para todos. Para todos pero no para todas las cosas. Cosas como el estrés, la ansiedad o el mal humor quedan fuera de las cuatro esquinas de este espejo. Espejo que por cierto reflejará trenes, espías, intrigas, cameos, lisiados, crímenes, alcohol, detectives, mansiones, llaves, escaleras, falsos culpables, romances, mcguffins, chantajes, teléfonos, sospechas, flashbacks, muchas, muchas rubias y aún más humor.

Pocos cineastas han desarrollado un universo tan atractivo como Alfred Hitchcock. Todo lo que le rodea se nos hace interesante, y asalta nuestra curiosidad. Uno de los primeros directores en convertirse en la poderosa figura entorno a la que se configuraba su obra. Fue uno de los primeros directores de cine en ser considerado autor, donde era más estrella que los propios actores. Donde el cine empezaba a ser pensado como arte con reglas propias.

A través de este expositor, dos veces por semana y durante los próximos meses haremos un repaso cronológico de sus visiones analizando películas, retratos, conceptos y, en definitiva, hitos de la obra del genio que se mueve entre lo apasionante y lo extraño siempre dilucidando los mecanismos y resortes del corazón humano. Les invitamos mientras tanto que, película mediante, se pongan cómodos y vayan preparando palomitas. Que ustedes lo disfruten.

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